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Somos una Comunidad que desea vivir en paz, desarrollándose de manera sustentable sin imposiciones de otros sobre su territorio.
Somos la Comunidad Agrícola Los Huasco Altinos, una organización territorial con raíces diaguitas. Nuestras familias han ocupado por más de 150 años el Huasco Alto, situado al interior de la Comuna de Alto del Carmen, Provincia del Huasco, III Región de Atacama, Chile.
Poseemos una propiedad común de 239.918 hás regularizada por la ley en 1903 y nuevamente en 1997. Somos la organización de carácter productivo y social con mayor historia en el Valle del Río del Tránsito. De hecho, es la agrupación que tiene la mayor cantidad de familias originales y apellidos representativos de la zona. Los comuneros actuales son la cuarta generación de familias que nunca se han ido del valle. Hoy en día, la nuestra es la única organización de ascendencia diaguita que posee un territorio ancestral regularizado por la ley.
Tenemos un predio común que da origen a nuestra organización. 260 comuneros y comuneras son los dueños de esta porción de tierra, que se ha mantenido fruto del esfuerzo de varias generaciones para proteger y preservarlo.
Desde tiempos precolombinos hemos habitado este territorio. Sin embargo, el primer documento que poseemos para certificar que estos terrenos son nuestros, es la mensura del Pueblo de Indios de Huasco Alto. Dicho documento elaborado a instancias del General Fernando de Aguirre y llevada a cabo por Don Ventura Joseph Herrera, Cura y Vicario, por el Coadjutor del Partido, el Gobernador del Pueblo de Indios Don Santiago Campillay, el Capitán Don Francisco Zalasar, y los testigos Vicente Montoya y Juan Manuel Suárez.
Legalmente se nos reconoció dueños de este territorio en el año 1903, cuando, por medio de sentencia judicial, se inscribieron las tierras, denominándose Estancia de los Huascoaltinos. Luego, en 1997 saneamos nuevamente la propiedad y nos constituimos bajo la figura de Comunidad Agrícola.
Según la ley de Comunidad Agrícola, éstas tienen por objeto principal el cultivo y el aprovechamiento del terreno común así como el desarrollo social, cultural y económico de los comuneros y sus familias. Sin embargo, la verdadera razón por la que nosotros adoptamos esta forma legal, es debido a que era la única forma que existía para preservar nuestras tierras, ya que en ese momento la ley indígena no nos reconocía como etnia.
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La agricultura tradicional es otro de nuestros modos de subsistencia. De hecho, en los villorrios existentes en los alrededores de la cuenca del río El Tránsito, gran parte de las familias viven del cultivo.
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Actualmente gran parte de nuestras tierras son usadas para el pastoreo, actividad que hemos realizado a lo largo de las generaciones. Por eso, las zonas que más ocupamos es la alta, pues es ahí donde los comuneros crianceros nos desplazamos para que nuestro ganado se alimente directamente de los pastos cordilleranos. Nosotros tenemos un sistema de trashumancia para el pastoreo, lo que implica que nos desplazamos con nuestro ganado a la zona alta en verano y nos resguardamos en la zona baja en el invierno.
Seguimos tratando en conjunto de revitalizar esta Comunidad que tiene en común una tierra, pero sobretodo una larga historia que nos une.
Creemos que, así como en 1997 nos pudimos unir para evitar el remate de nuestras tierras, hoy tenemos que desarrollarnos para seguir conservando la Estancia con vida.
En este informativo haremos un repaso a los principales puntos de nuestra historia para que actuemos en consecuencia con ella. Aspiramos a recuperar los valores de nuestros antepasados que simplemente no se dejaron doblegar.
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